Por Jaime Mejia

Es difícil recordar otra época en la historia de los últimos cien años en la que nuestras finanzas estuvieran más amenazadas que hoy. Y no es solo nuestra estabilidad inmediata la que está en juego por el desempleo creciente y una economía global que se tambalea. Nuestro futuro está en peligro. ¿De qué vamos a vivir cuando estemos viejos si nuestra capacidad de ahorro y nuestros ahorros están en crisis y si el gobierno todos los días tiene una nueva petición de rescate multimillonario.
AOL Latino
LatinoBlogs








