Estoy al borde de la crisis de nervios. Me falta el aire, tengo palpitaciones, estoy sumido en la depresión más profunda, ya no soporto más: ¡Extraño ver rodar una pelota de fútbol! El receso se torna interminable. Y como si no bastara con ello, la coyuntura política argentina exacerba mi desesperación.
En lugar de disfrutar de las gambetas de Ortega, la calidad de Riquelme, la pegada de Verón o la magia de D´alessandro, hay que conformarse con ver por TV las imágenes que muestran las viejas caras de la política. Pasa y habla Barrionuevo; pasa Duhalde y no habla; hablan y desvarían los hermanos Saá.
¿Qué diría Ángel Labruna, jugador de los años 40 y 50 de River Plate e ídolo máximo del club, si es escuchara las palabras de Camilo Suárez, abogado de Oscar Ahumada. El apoderado del volante del millonario, afirmó sin sonrojarse que "Ahumada sigue en River por amor a la camiseta". Sin dudas que el histórico goleador riverplatense, apodado el "feo", se indignaría.
El "5" del equipo de la banda roja pidió, a priori, una suculenta suma de dinero para renovar su contrato. Hecho que, en sí mismo, no es para nada repudiable. Es entendible, cada uno quiere hacer su negocio. Ahora bien, pero de ahí a expresar que el futbolista se quedó por un sentimiento exacerbado hacia los colores que representa, hay un distancia importante.
El mercado de pases comenzó a moverse en el fútbol argentino. Sin bien hasta ahora no hubo grandes novedades, entre las adquisiciones más relevantes se destaca la de Robert Flores a manos de River Plate.
El futbolista uruguayo mostró sus dotes en el equipo homónimo al argentino, pero en tierras orientales (En el River Plate de Montevideo, por si quedan dudas) y atrajo a los dirigentes del Villarreal de España que ahora lo cedieron a préstamo a la entidad de Núñez para "foguearse".
Los comentarios acerca de la flamante incorporación del equipo de la banda roja fueron más que optimistas. Aunque aquí poco se sabe de las cualidades del jugador charrúa. Veamos entonces, ¿quién es Robert Flores?
¿Cuál sería la definición más acertada para describir a un futbolista "tribunero"? Podríamos afirmar que es aquel que está más pendiente de agradar a la tribuna, que de serle efectivo al equipo. Esto no quiere decir que ambos factores no puedan confluir. Aunque, en rigor, de su combinación no dependerá la aceptación de la hinchada hacia el sujeto descrito.
En concreto: para ser un jugador "tribunero", no necesariamente habrá que ser un habilidoso volante, un defensor con prestancia, ni muchos menos un crack. Alcanza con arrojarse al piso a pelear una pelota, realizar ampulosos ademanes, protestar contra el árbitro o pechearse con un contrario. Solo con incursionar en algunas de estas acciones, será más que suficiente para transformarse en uno de ellos.
El "conejito" se iría del Real Madrid. El DT de los merengues, Bernd Schuster, lo consideró entre los jugadores prescindibles. La decisión no causa sorpresa; el entrenador casi no convocó al delantero argentino en la temporada pasada.
El ex jugador de River, no obstante, tiene ofertas de varios clubes. Entre ellos, el principal interesado es el Wolfsburgo. Los otros son: la Juventus, el Nápoli y la Fiorentina. Uno de los principales motivos por el cual Saviola está en venta, sería su costosa ficha de 3 millones de euros. Ahora bien, la pregunta es la siguiente: ¿si el contrato es tan elevado, por qué no le dieron más oportunidades una vez adquiridos sus servicios?
Sebastián Abreu se fue de River nomás. El delantero uruguayo se consagró campeón, festejó y a los pocos días firmó con el Beitar de Israel. A partir de su ida, aparecen, casi indefectiblemente, los análisis respecto de su paso por el equipo de la banda roja. La sensación primera es que el futbolista oriental no cumplió con las expectativas. Veamos porqué.
Diego Armando Maradona defendió a Ariel Ortega en detrimento de su DT en River Plate, Diego Simeone, luego del conflicto que se desatara entre ambos por la falta de conducta del jugador. El ex número uno de mundo consideró que está "distanciado con Simeone por no saber entender al hombre y no darle los privilegios que Ariel (Ortega) se ganó dentro de la cancha"
El futbolista del "millonario" había llegado alcoholizado a la práctica previa al encuentro frente a Banfield que cerraba el torneo cuyo campeón fue River Plate. En consecuencia, el entrenador le comunicó que no jugaría ese partido. El "Burrito" se enojó, se fue de la concentración y salió a decir en los medios que se sentía usado por Simeone. Además, que se iba del club por culpa del DT (finalmente arregló su continuidad en el equipo de la banda roja)
La llegada del "Pelado" a las huestes americanistas generó grandes expectativas. No es para menos, el ex entrenador de River Plate y San Lorenzo cuenta con grandes logros a su favor, por su contratación se han desembolsado millones de dólares y, además, su personalidad no es de aquellas que pasen desapercibidas.
Con todo, nadie podrá aseverar de antemano cómo será el papel de Díaz al mando del equipo azteca. Aunque sí, a partir de su desempeño en Argentina, puede inferirse qué es lo que pasará a ser moneda corriente en el cuadro azulcrema a partir de ahora. Veamos qué implica tener a Ramón Díaz como DT.
Indudablemente que los hinchas riverplatenses deben de estar muy agradecidos con el "Burrito" Ortega. El habilidoso volante participó de los logros más importantes obtenidos por el club. Sin ir más lejos, la presencia del jujeño ha sido determinante en las últimas fechas del Clausura 2008, cuyo ganador fue River Plate. No en vano, es el ídolo del club "millonario".
Ahora bien, no menos cierto es que, a partir de su problema de alcoholismo, ya sea tanto de parte de la dirigencia del club, hinchas, como del actual técnico, Diego Simeone, procedieron de la mejor forma con el futbolista. De hecho, el DT llegó a la entidad y le brindó toda su confianza: le dio la titularidad y la cinta de capitán.
Aquella definición, utilizada por Diego
La Torre para describir cuál era el clima que se vivía en Boca Juniors en sus tiempos de jugador, le cae muy precisa a la actualidad del fútbol local. De hecho, desde hace un mes hacia esta parte, todas las semanas aparece en los medios una noticia relacionada con conflictos internos en los diversos planteles.
El primero de los grupos en caer en "desgracia" fue el de River Plate. Era lógico, la derrota ante Boca Juniors y la posterior insólita eliminación de
la Copa frente a San Lorenzo, no podía menos que generar rumores de toda índole. Que Ortega estaba peleado con Simeone, que Ortega estaba peleado con sus compañeros, que los compañeros estaban peleados entre sí y con Ortega. En definitiva, que el clima era del peor.
Siempre que se habla de un equipo que acaba de coronarse campeón, automáticamente, comienzan a enumerarse sus virtudes. Con este River, esa tarea no fue nada fácil. Porque, sin restarle méritos, hay que señalar que el conjunto dirigido por Simeone no fue de esas escuadras descollantes; que se llevan por delante a sus rivales. O que ganan un torneo de punta a punta sin dejar margen a las dudas.
¿Qué paradoja, no? Hasta unas semanas atrás los jugadores de River eran hostigados por sus propios hinchas. Luego de la eliminación de
la Copa Libertadores los habían silbado, reprobado, insultado y hasta humillado, arrojándoles maíz desde la platea.
Ahora, al tener el equipo "millonario" fuertes chances de ganar el torneo local, no sólo la relación ha mejorado, sino que hasta llegó apoyo desde su filial de Barcelona. Y la forma elegida fue muy singular: gritos enfrascados.
Se fue Ramón de San Lorenzo nomás. Llegó a las instalaciones del club en traje, no participó del entrenamiento y, una vez en el vestuario, habló con sus- ahora- ex dirigidos para despedirse. Ni siquiera cumplió con su promesa de finalizar el torneo Clausura; es que las chances del equipo azulgrana eran casi nulas. Además, el estado de relación con el plantel era muy malo.
A propósito, no es la primera vez que el entrenador tiene problemas con los futbolistas que dirige. En sus comienzos en la dirección técnica de River Plate, por ejemplo, ya se hablaba de una relación complicada con el plantel. El mismo Enzo Francescoli, genio y figura durante aquella exitosa etapa del club, lo reconoció con el correr de los años.
Sergio Pezzotta, el juez del partido, se equivocó mucho y feo en contra del conjunto de la banda roja. Básicamente, no actuó en forma equilibrada frente a ambos equipos. Mientras que a Píccoli, defensor de Colón, le mostró solamente la tarjeta amarilla después de que levantara (literalmente) en el aire a Diego Buenanotte con un tremendo patadón.
Aunque en los últimos años algunos le hayan quitado la importancia que realmente merece, el torneo argentino tiene un final más que emotivo. Tres puntos solamente hay de diferencia entre River, Estudiantes y San Lorenzo, mientras que nueve son los que están en juego. Boca Juniors, por su parte, también está cerca de la punta (a 4 unidades), pero evidentemente dispuso todas sus energías en
la Copa Libertadores.
En consecuencia, tres son los equipos que más chances tienen de quedarse con el campeonato. Y, asimismo, todos cuentan con factores a favor y en contra de cara a la definición del torneo. Repasemos entonces, cuáles son ellos.